Vida y Obra de John Wycliffe

Por Gerardo Javier Rodríguez Quilez [1]

Tomado del curso: Héroes de la Fe

Vida

Sobre la vida  de Wycliffe, como ya hemos comentado se conoce muy poco solo que el mismo procedía de una aldea de Inglaterra, y que fue un estudiante marcado por tener una mente privilegiada. Algo si se puede vislumbrara de su vida y es que el mismo era algo introvertido, pues no era muy dado a socializar entre las personas. El mismo Obispo de Canterbury lo cataloga como un perfecto Hígado.

Juan  Wycliffe,  también conocido  como  “el Lucero  del  Alba  de  la Reforma,”  nace  cerca de  Richmond  en  el condado  inglés  de Yorkshire, alrededor de 1325,  en  la  misma época que Geert Grote. Poco  se  sabe  sobre  su  infancia.  A  partir  de  1345 empieza sus estudios en Oxford,  y  se  queda  allí  durante  17 años. Durante ese periodo se entrega  profundamente  al estudio de la  teología y  la filosofía,  interrumpe  sus  estudios  por  varias  razones,  pero  se gradúa  finalmente en  1372  como  doctor.[2]  Pero todo esto son detalles  exteriores. Los tratados y disertaciones legados de aquel tiempo a la posteridad muestran un  teólogo muy culto que a diferencia de la teología académica dominante recurre a los discernimientos más antiguos de Agustino y los presenta en  forma  sofisticada.  Ya  en  los años antes de su graduación, Wycliff tenía la tarea de interpretar la Biblia para los estudiantes.

Obra

 El señorío de Dios

Como ya se ha visto, alrededor de la vida de Wycliffe se desarrollaban muchos sucesos, donde se discutían razones tan solamente por obtener el poder, tanto por parte de la corona inglesa así como por el pontificado romano, eran las inmensas ansias de poder antes  que el vivir en la verdad de la Sagrada Escritura; ellos lo que buscaban era obtener el apoyo mayoritario para señorearse sobre los demás. A estos señores no les importaba vivir en armonía con las sagrada Escritura, sino que ellos vivían una apariencia que Wycliffe reflejó en el pensamiento citado en  la introducción de esta investigación. Es válido citar que los papas postulaban y hacían reclamos sobre la postura del poder y que este se organizaba de manera eclesiocentrica, o sea, (el poder temporal estaba sujeto al poder espiritual). A simple vista el papado luchaba para que la iglesia prevaleciera sobre el poder terrenal, claro está esto incluía a la corona y a sus gobernantes, en otras palabras nadie por encima de ellos.

 

La lucha por estos poderes solo era una excusa, pues en sus hechos Wycliffe vio como el papado se iba adueñando de la vida de las personas, hasta convertirse en administradores de la salvación, esto sería las llamadas indulgencias por las cuales el pueblo tenía que pagar a la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

 

Antes tales circunstancias Wycliffe, desarrolló un trabajo el cual sería reconocido como uno de sus principales temas teológicos, éste se basó sobre (el señorío de Dios)[3]. Esta doctrina que hoy no es cuestionada en ningunas de nuestras iglesias, para la época de Wycliffe era todo un suceso. Esta doctrina que sin duda alguna tiene una influencia en la iglesia contemporánea, fue el resultado de un gran esfuerzo que le ocupó toda la vida de Wycliffe; derroche de valor y altruismo, profundos principios en el contenido del mensaje de la palabra de Dios, fueron catalizadores de su magna obra. Wycliffe  planteó una serie de preguntas con todo un desarrollo lógico:

 

  1. a)¿En qué consiste el señorío legítimo?

 

Tal pregunta desafiaba las posiciones de las partes en litigio de ese pasado, pero también en el presente. Sí la iglesia descuida su carácter como pueblo de Dios llamado a servir, ¿en qué se convertiría? La respuesta es obvia se convertiría en otro más que lucha por el poder y el controlar a los demás.

 

Wycliffe tan bien declara en forma de pregunta: (¿cómo se le conoce?)[4].  En respuesta a esta pregunta Wycliffe  responde: ¡No hay otro señorío que el de  Dios![5] En toda esta exposición la verdad resaltante radicaba en la superioridad de Dios sobre todo trono dominio y nación; Dios no se sujeta a hombre alguno pero todo lo que existe si se sujeta a Él, la Biblia dice:

19 y cuál supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos,

Según la operación del poder de su fuerza, 20 la cuál operó en Cristo resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21 sobre todo Principado y autoridad y poder y señorío y sobre todo nombre que se nombra no solo en este siglo, sino también en el venidero (Ef. 1:19-21) RV 60.

 

Sí en algo Wycliffe estaba en lo cierto era que, a Cristo a quién pertenece todo dominio, no vino para ser servido, sino para servir. De igual modo, el correcto señorío humano, correcto y legitimo, es solo aquel que se dedica a servir y no a ser servido.

 

Antes tales evidencias Wycliffe  hallaron varias razones que lo llevaron a formular la doctrina del señorío de Dios, primeramente él vio:

 

1) la magnificación del hombre

 

2) la falta de un correcto liderazgo

 

3) actitud manipuladora de líderes, tanto los monarcas así como del clérigo

 

4) la omisión de la autoridad de las declaraciones escritúrales

 

Wycliffe no perdió el tiempo al realizar esta obra, ni su sacrificio de tantos años dedicados a defender la verdad de Dios fueron en vano; sino que hasta en nuestro presente su obra ha repercutido de forma fundamental y decisiva. Wycliffe no sólo rescató una doctrina de carácter irreductible sino que en su obra nos legó el valor, la dependencia a Dios ante que a los hombres, pues él entendió que nos debemos a Dios ante que a los hombres.

 

La iglesia de esta actualidad no está excepto de la influencia de malos ejemplos en el liderazgo, de actitudes manipuladoras así cómo omisión de la autoridad de las declaraciones bíblicas. Pero la problemática de este asunto no quedó en el pasado, donde los feligreses eran ignorantes de las escrituras, ellos no la  conocían y la influencia de Wycliffe  en cuanto a esta declaración la cuál es parte inseparable de las verdades universales de Dios para el hombre, caló la mente y el corazón del pueblo, tanto el de su época como el contemporáneo.

 

La doctrina el señorío de Dios, los elementos que estuvieron presentes para el redescubrimiento de la misma por Wycliffe, no solo influenciaron a la iglesia sino que su repercusión se ve en los valores que debe tener el verdadero liderazgo. Toda esta realidad de la superioridad indiscutible de Dios es un elemento que forma parte indisoluble de la doctrina que sustentamos. Un ejemplo, de la influencia de la doctrina de Wycliffe  en la Iglesia contemporánea, radica en (los sólidos conocimientos que cada feligrés posee y demuestra sobre el tema).En esta lección se examinará algunas verdades especiales acerca de la superioridad de Dios y la evidencia que asevera su influencia, siendo las cuales parte de la Iglesia y aún más en la vida de cada creyente.

 

Existen hechos acerca de la (inmutabilidad del carácter de Dios). A través de éstos hechos que están revelados en la Biblia, se podrá comprender más y mejor sobre el tema que se investiga. Los siguientes ejemplos mostrarán lo que vio Wycliffe al estudiar La Palabra de Dios; una aclaración muy valiosa es recordar que para el mundo de ese entonces el pueblo no podía leer la Biblia pues esto era prohibido. Estos ejemplos hacen a Dios tan diferente en sustancia y naturaleza, referente al hombre, aunque hecho a su imagen y semejanza pero no igual en exaltación y persona:

 

1)       Dios es el creador de todas las cosas:

 

Tú sólo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos, y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran (Neh. 9:6) RV 60.

 

2)       Dios es el todo poderoso:

 

…porque ¿quién ha resistido a su voluntad? ¿Dirá, el vaso de barro al que lo formó…? (Rm. 9: 19-21) RV 60.

 

3)       Dios es omnisciente:

 

Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quién tenemos que dar cuenta

(He. 4:13) RV 60.

  1. Dios demasiado grande para habitar en templos:

 

  El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en el hay, siendo Señor del cielo y de la tierra no habita en templos hechos por manos humanas. Ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues Él es quién da vida y aliento y todas las cosas…porque en Él vivimos y nos movemos, y somos, como algunos de vuestro propios poetas también han dicho: porque linaje suyo somos (Hch. 17:24, 25-28) RV 60.

 

Hoy cada feligrés está bien seguro que por encima de Dios no existe nada, que no hay hombre alguno que pueda doblegar la naturaleza de Dios. Qué nada en este mundo hará cambiar su plan para la humanidad, ni clérigo ni monarca, ni nada de lo por venir. Una observación muy válida sobre la cuál se basa esta lección es: descubrir ¿cuál es la fuente que provee las bases para sostener los feligreses la doctrina de la superioridad de Dios?

 

Las conclusiones fueron arrasadoras, todos afirmaron la misma fuente “La Sagrada Escritura.” Para la época de Wycliffe la feligresía no tenía acceso a la Biblia, más bien era prohibido a la feligresía leerla. Las razones de Wycliffe eran evidentes el pueblo estaba desprovisto de una fuente confiable, fidedigna ellos conocían de Dios por lo que el clérigo les proporcionaba y sin duda todo era a su conveniencia.

 

Concluyendo este capítulo se puede afirmar que; históricamente y contemporáneamente la importancia que tiene para la Iglesia la influencia de la doctrina de la superioridad de Dios por Wycliffe y la repercusión de la misma en la actualidad es de manera imprescindible, su estudio y dominio. Recuerde la historia por si sola es simple relato ella tiene efectividad en la aplicación de la experiencia extraída de la misma.

 

La Biblia a disposición del pueblo

 

Al pasar los años, Wycliffe fue acentuando cada vez más la autoridad de la Sagrada Escritura por encima del papado y de la tradición de la Iglesia Católica, Wycliffe estaba muy de acuerdo con el pensamiento de que la Escritura pertenece al pueblo y que la misma no es patrimonio de ningún hombre. Para su época esto era un pensamiento extremadamente revolucionario, él se oponía a que fuera la jerarquía eclesiástica tributaria del concepto errado que ellos y solo ellos eran la Iglesia. Ante esta postura el maestro de Oxford utilizo textos del apóstol Pablo donde queda demostrado que la Iglesia son todos los redimidos por la sangre de Cristo, y no un grupo élite del clero.

 

El pueblo desconocía completamente que era o  que decía la Biblia, cómo tal, ellos eran ignorantes en materia de doctrina. Wycliffe a través de un movimiento llamado los lolardos se promulgó el concepto donde se decía qué: la Biblia debía ponerse en manos del pueblo y en el idioma vernáculo. Las razones que llevaron a Wycliffe ha desarrollar esta doctrina fueron por:

 

1) Omisión de la verdad Escritural

 

2) Omisión a la autoridad de la Escritura

 

3) Manipulación del contenido bíblico

La Biblia forma parte inseparable del pueblo de Dios, sin ella se estaría edificando una Iglesia sobre un fundamento inestable. En la época de Wycliffe los líderes religiosos tenían una visión de la Biblia no muy completa, aunque no dejaron de existir hombres que fueron impactados por las verdades Escritúrales. La verdadera razón sobre el tema era que el clérigo manipulaba las verdades bíblicas de modo tal que la verdad dejaba de ser, y se convertía en mentira. La Iglesia de Cristo fue formada sobre la verdad bíblica y si esta deja de ser, entonces dará como resultado otra cosa menos la verdadera Iglesia de Cristo. Por tales razones se hacía eminente poner en manos del pueblo la palabra de Dios. Muchos fueron los obstáculos que esta obra enfrentó pero al final, el pueblo logró tener la Biblia traducida al inglés.

 

Con la Biblia en manos del pueblo la obra de Wycliffe tomó un camino de rectitud y justicia. Ya los papas no gozaban de inmunidad en cuanto su posición en la iglesia, pues ya los feligreses conocían que:

 

  1. Cristo es la cabeza dela Iglesiay no hombre alguno

 

  1. La Iglesia es el cuerpo de Cristo, y este está compuesto por todos los redimidos por la sangre de Cristo, y no tan solo por un grupo selecto de magnates eclesiásticos

 

  1. Solo Cristo es el mediador entre Dios y el hombre

 

  1. La salvación se alcanza por la fe en Cristo y no por obra alguna

 

  1. Solo Cristo puede perdonar pecados y no los hombres

 

La relación más importante que una persona pueda tener en este mundo es la que sea capaz de mantener con Dios. Cualquier creyente a través de la lectura de la palabra de Dios puede llegar a comprender ¿Cómo es Dios? ¿Cómo son sus pensamientos? ¿Cuáles son sus planes y promesas? ¿Qué lugar tenemos en sus planes?

 

El pueblo de la época de Wycliffe  tanto como el presente, tenía necesidades eminentes de conocer por experiencia propia el contenido de la Biblia. En este punto, de esta investigación, se debe aclarar que, la Palabra de Dios es ante todo, el relato de una historia que se extiende desde la creación del mundo hasta el fin de los tiempos. Desde el libro  de Génesis hasta el Apocalipsis; La Biblia proclama los hechos portentosos de Dios. Por tanto ningún hombre o institución alguna tiene el  derecho de atribuirse para sí el control de la Biblia. A través de la misma Dios se revela como:

 

  1. a) Dios Padre

  

  1.  b) Salvador

 

Esto, Él lo hace con el fin de liberar del pecado y de la muerte a la humanidad pecadora. En esta actualidad vemos como aún persisten hombres que tratan de apoderarse de los textos con fines lucrativos; esto es una realidad objetiva que gira en todo el entorno de nuestra actualidad. La feligresía de la época de Wycliffe  no contaba con la Sagrada Escritura, pero la actual si tiene ese gran tesoro; saberla usar para dar frente ante toda presencia contraria al mensaje que trae la Palabra de Dios es vital para la Iglesia.

 

Por tanto, la Biblia en manos del pueblo es como el aíre que respiramos, pues la Palabra habla de una revelación especial (Mt. 11:25) RV 60,  ésta habla de una luz que Dios hace brotar en nuestros corazones (2 Cor. 4:6) RV 60 y de una atracción interior (Jn. 6:44) RV 60.   Todo lo que la humanidad necesita saber en cuanto a Dios lo podrá encontrar en la Biblia. Dios es suficiente para hablarle a su pueblo, sería inaudito creer que un hombre mortal pudiera llevarnos a Dios, o perdonar nuestros pecados. La Iglesia actual, conoce muy bien que sólo por la acción del Espíritu Santo, Dios infunde en el una evidencia que lo inclina a aceptar confiadamente el testimonio de la veracidad de la palabra de Dios. Esta relación no parte de hombre alguno, sino por la iniciativa de Dios y esta a su vez comunique el:

 

  1. a)el mensaje de salvación, (ningún hombre es autor de la salvación)

 

  1. b)fe para salvación, ningún hombre es el autor y consumador de la fe

 

Se quisiera resaltar en este capítulo que:

 

La Palabra de Dios y la fe son, por tanto esencialmente interpersonales. El que acoge la palabra y permanece en ella, de siervo pasa a ser hijo, de esclavo a libre y de muerte a vida. Esto es lo que ocurre cuándo la Biblia está en manos del pueblo. Esta relación Biblia y pueblo da como resultado (comunicación), toda palabra comunica algo, los interlocutores intercambian siempre algún tipo de información ya sea abstracta o material. El significado de las palabras, las noticias que de una forma o de otra se quiere comunicar propicia el contenido del mensaje. La Palabra de Dios posee un contenido especial, (la buena noticia por excelencia, el evangelio de la salvación).

 

Esto se puede apreciar en los siguientes ejemplos:

 

Oye Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.

Ama al Señor tu Dios con, todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas (Dt. 6:4-5) NVI. 

 

Sí con tu boca reconoces a Jesús como señor, y tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación (Rm. 10:9) NVI.

 

Estos pasajes expresan un contenido fundamental del mensaje bíblico. Cómo: el mandamiento principal (Mt. 22:34-40), la profesión de fe en Cristo (1 Cor. 15:1-7).Pero no es suficiente oír, porque la palabra de Dios interpela al pueblo y este necesita interactuar con la Biblia, sentir la Biblia, tocar la Biblia, vivir con la Biblia. Por tales razones que son bien objetivas, la palabra debe ser acogida interiormente por el pueblo, la Palabra habla, pregunta y esa pregunta lleva una respuesta mediante la fe. La relación entre el pueblo y la Palabra de Dios (La Biblia) hace que la Biblia sea creída, proclamada y vivida por cada hijo de Dios.

 

Concluyendo este capítulo se puede afirmar que: “La Palabra de Dios es eficaz y suficiente para dar vida al pueblo que Él compró con precio de sangre.”

 

…tiene vida y poder. Es más aguda que cualquier espada De dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma Y del Espíritu, hasta lo más íntimo de la persona;…( Heb. 4:12) NVI.

 

Wycliffe pudo avizorar esta realidad y la gran necesidad que agobiaba al pueblo. Las palabras de los hombres  sin el respaldo de la Biblia solo serán vanas palabrerías, pues la palabra de Dios a través del Espíritu Santo penetra en el interior de las personas y allí realiza su obra más profunda, que consiste en un cambio de vida. Cuando la Biblia está en manos del pueblo este nunca estará perdido sino que siempre tendrá la dirección divina por excelencia, por tal razón es que la Biblia debe estar en manos del pueblo.

 

Razones que llevaron a Wycliffe a realizar su obra

 

La Biblia da por sentado y es nuestra fe, que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, por plan y designio divino, crearon y sostienen en orden perfecto, todo lo que existe en la tierra y en Universo. Por supuesto, el hombre no puede escapar de ese orden y estabilidad de la que forma parte toda la creación.

 

El querer señorear sobre los demás, es un sentimiento que no debería estar ni formar parte de la vida del hombre; la cuál es un regalo que Dios nos a dado con el fin de exaltar al único y gran YO SOY. Cómo ya se ha visto, en la vida y obra de Juan Wycliffe los problemas que giraron a su alrededor fueron de una complejidad bien seria, tanto la monarquía así cómo el clérigo católico apostólico y romano se discutían el poder, del gobierno temporal (Reyes), así cómo en el eclesial; para la época de Wycliffe se había perdido muchos valores doctrinales así cómo, el clérigo había tomado una postura totalmente errónea.

 

Cada vez la verdadera razón la existencia de la Iglesia se hacía más y más borrosa hasta el punto que la Iglesia en vez de ser atrayente y humana, se volvió represiva y violenta. Las posiciones jerárquicas tomaron tal grado que el clérigo se sentía como la única Iglesia, las demás personas no contaban en el seno de la misma. Ante tales circunstancias Wycliffe tuvo más que razones suficientes para realizar su obra; en esta investigación se observan algunas de esas razones, de las cuales se analizarán algunas.

 

  1. La magnificación del hombre:

 

Para los sofistas [6] su meta era la disciplina del espíritu. Para el clérigo así como los monarcas su meta era la magnificación del hombre. No deja de ser menos cierto que el hombre sin Cristo como guía para su vida y futuro para la humanidad solamente podrá revelar lo que había en su corazón:

 

  1. a) Sed de poder

 

  1. b) Ambición

 

  1. c) Gloria
  2. d) Riquezas. Y otras…

 

La realidad está, en que la conducta de la sociedad humana es el reflejo de la condición del hombre en su interior.  La sed de poder llevó a tantos monarcas así como al clérigo a olvidar las más elementales normas éticas que envolvían a ambas partes. Las luchas por el poder, repercutió en las masas más débiles e ignorantes, de la sociedad para la época. Los maltratos y atropellos no tardarían en verse, y como era sabido Wycliffe  vio tales desmanes. Todo por el poder, por la gloria del papa o la del emperador; ambas partes usaban el nombre de Dios pero lo hacían para su conveniencia, el verdadero propósito para ellos era la magnificación de sus personas. Esto fue una razón objetiva que llevó a Wycliffe a realizar la obra: El señorío de Dios.

 

La Biblia dice:

Los reinos del mundo han venido a

Ser de nuestro Señor y de su Cristo;

  Él reinará por los siglos de los siglos (Ap.11:5) RV 60.

 

Otras razones que marcó el interés del maestro de Oxford fueron:

 

2) Falta de un correcto liderazgo

 

3) Actitud manipuladora de los líderes

 

Tristemente no siempre los hombres que ocupan un liderazgo lo hacen con conciencia limpia y libre de interés lucrativo; también es verdad que han existido personas que han dado su vida por el servicio al Señor y éstas lo han hecho íntegramente. Para Wycliffe esto era conocido, pero en este mundo siempre ha existido personas que su mayor afán es controlar los dones del Espíritu Santo y lograr hacer un monopolio en función. Ejemplo de esto lo fue Herodes quien deseaba que Jesús se presentara ante él y realizara milagros (Lc. 23:5-16) RV 60.   En otras palabras Herodes quería ver satisfecha su curiosidad y así controlar a Jesús.

 

Jesús mostró un firme ejemplo de un correcto liderazgo, ante un capricho o posición manipuladora, Jesús  no se dejó manipular. En la época de Wycliffe la situación era compleja el deterioro del carácter era eminente y el pueblo andaba sin dirección. Es producente mostrar en este trabajo algunas características que definen a un liderazgo deficiente.

 

  1. Arrogancia

 

  1. Religiosidad

 

  1. La posición

 

La historia ha registrado a hombres que han marcado épocas y estos lo han hecho mostrando un correcto liderazgo:

 

  1. Jesús

 

  1. Pablo

 

  1. Timoteo

 

  1. Santiago Apóstol

 

Sin un liderazgo correcto y genuino el pueblo perece. Por esta razón es que la Iglesia debe saber identificar los valores de un correcto liderazgo.

 

  1. Omisión de la verdad Escritural

En término jurídico existe un principio que plantea: El desconocimiento no nos exonera de la responsabilidad.[7]  La Biblia declara:

 

Mi pueblo pereció porque le faltó conocimiento (Os. 4:6) RV 60.

 

Ante la posición que adoptara la Iglesia Católica de prohibir que el pueblo tuviera acceso a las Sagradas Escrituras, esto era condenar a la humanidad a perecer, era separar al hombre de Dios; sí bien la inocencia nos hace absueltos, ante Dios todos hemos pecado y  aquí la inocencia nos hace pecadores por naturaleza. Por tanto la posición de omitir o negar que la verdad Escritural estuviera en manos del pueblo fue otra de las tantas razones que llevaron a Wycliffe a desarrollar su obra eminente.

 

  1. Manipulación del contenido bíblico:

 

Esta es una de las razones que más se le debe tener cuidado, pues en el mundo antiguo así como el contemporáneo existe mucho sincretismo religioso, cada día las influencias por nuevos o viejos movimientos religioso tratan de tomar ventaja, y lo complicado del tema es que han tomado auge en nuestro contexto social. Ya no es solo la Iglesia Católica y su doctrina a la que se tiene que enfrentar con todo el amor de Dios y la veracidad de la Palabra de Dios, sino que hoy existen otras como: Nueva Era, Testigos de Jehová, entre otras más.    Wycliffe ante la influencia de su época esta fue una razón que lo llevó a reaccionar, pero su doctrina y la influencia de la misma está en la Iglesia actual la cuál persistirá salvaguardando la sana doctrina que en una época de sueños frustrados se trató de omitir.

 

Es importante recordar que la obra que Wycliffe realizó no ha acabado hoy sino que permanece en cada cristiano, y esta obra está viva especialmente cada vez  que un cristiano predique a Cristo. Por más que el enemigo tratara de omitir la única verdad sobre la relación de Dios con los hombres, Dios siempre se valió de sus siervos  que sin titubear y claudicar no fallaron al llamado que Dios le hiciera ante un mundo sucumbido en la era de las tinieblas.

 

Así como Jeremías profetizó ante un pueblo duro de servís, pero no claudicó ante su duro corazón, así Dios espera que sus hijos de este tiempo respondan ante tan grande corrupción y pecado. Wycliffe no dudó en responder a su llamado y usted amado hermano ¿qué harás?

   También entre su obra se destaca su férrea postura ante el papado y fue el precursor de los Lolardos

Juan Wycliffe y los Lolardos. Uno de los oponentes sobresalientes del papado en los últimos años de su vida fue el patriota y predicador Juan Wycliffe (1320-84). Antes de 1376 Wycliffe reprimió sus ataques contra el papado, pero no pensemos que estos ataques estaban sobre sus propios intereses, sino que los mismos se debían a  las vergonzosas condiciones que rodearon los últimos años del papado de Aviñón y el principio del cisma papal en 1378, Wycliffe y sus seguidores, descargaron sus violentas protestas; Wycliffe exigió que ambos papas fueran depuestos. [8]

En sus conferencias en Oxford él adelantó la idea de que cualquier príncipe secular o eclesiástico que no fuera fiel a su tarea, perdiera su derecho a tener el puesto. Si un obispo o hasta el mismo papa mostraran ser indignos, los gobernantes civiles, como agentes de la voluntad de Dios, tenían el derecho de despojarlo de sus propiedades temporales. Ciertamente si esta proposición se hubiera probado la iglesia católica no hubiera sucumbido ante la corrupción.

Probablemente alentado por la protección que le dieron poderosos patriotas ingleses, Wycliffe escuetamente continuó sus críticas contra el papado. Con el uso de la Biblia, que él ayudó a traducir al inglés cerca del 1382,[9] como autoridad final, atacó vigorosamente el sistema sacramental católico romano, particularmente la doctrina de la transubstanciación. También declaró que el Nuevo Testamento no hacía distinción entre el obispo y el presbítero (sacerdote) y que, consecuentemente, el obispo romano había usurpado injustamente un poder que no era suyo.[10]

Los conceptos de Wycliffe estaban muy adornados con su patriotismo: 

Él objetaba la extorsión papal a los fondos ingleses, el nombramiento hecho por el papa de extranjeros para prebendas inglesas, y el fomento papal de monjes mendicantes en Inglaterra que, él decía, robaban a los pobres fueron motivos que reforzaron las fuerzas del reformador. Para dar instrucción escrituraria, Wycliffe organizó un grupo conocido como los “sacerdotes pobres” que vagaban de dos en dos (siguiendo los requerimientos escriturarios), predicando y enseñando.[11] Estos eran recibidos gozosamente por la gente. Wycliffe fue condenado en 1377 por el papa, pero fue protegido hasta su muerte en 1384, por influencia política. Los lolardos, como eran llamados estos sacerdotes pobres, continuaron creciendo en número e influencia hasta 1399.[12]

En 1395 ellos dirigieron una atrevida nota al Parlamento denunciando el romanismo. Sin embargo, el ascenso del rey Enrique IV (1399-1413), un ardiente papista, fue la señal de la persecución.[13]Veintenas de lolardos fueron quemados en la estaca y sus iglesias suprimidas, entre otras terribles acciones que el papado realizó. Los seguidores de los lolardos se volvieron secretos después de 1431 e indudablemente proveyeron un terreno fértil para el movimiento de reforma que vino como un siglo después.[14]

Como ya les había anunciado, en la introducción de este curso, la vida de estos hombres no fue un paseo o un simple hecho catedrático, ellos enfrentaron grandes presiones y persecuciones de todo tipo. El mundo había organizado un mecanismo imperial y religioso para tratar de detener el crecimiento del  evangelio, pero a pesar de tantas muertes el diablo y sus seguidores católicos y monarcas no pudieron detener la obra que nació en Jerusalén específicamente el día de Pentecostés.

Un predicador  dijo en una ocasión que el pentecostés potenció a los discípulos para hacer la obra del Señor con poder y valor.[15]  Las razones que llevaron a Wycliffe a realizar su obra fueron abrumadoras, pues toda su vida no alcanzó para seguir haciendo frente ante las corrupciones del momento. Su obra es objeto imperecedero y un manual como para no permitir que se llene de polvo por el paso del tiempo, pues tanto en los días de Wycliffe como en los nuestros la corrupción continua asechándonos.  Una mirada a ese fenómeno nos permitirá tener una mejor cognición sobre el comentario. Creo que se nos hace importante conocer algo más sobre los frentes que se levantaron para hacer frente a los desmanes de la época.

La lucha contra la disminución de las normas cristianas

Hubo tres movimientos durante los primeros siglos, que, aunque separados y distintos, sin embargo se sobreponen  y hasta cierto punto se incluyen uno al otro.  En esta área del curso solo comentaremos sobre dos de ellos. Todos aceptaban la corrupción de su tiempo respecto al bautismo como una ordenanza salvadora, pero todos protestaban contra permitir a los indignos ya fueran los que habían negado a Cristo en la persecución o que habían entregado la Sagrada Escritura para ser destruida que recibieran o administraran los beneficios de una iglesia y los sacramentos salvadores.[16]

  1. Montanismo:El primero de estos movimientos fue conocido como Montanismo. Entre los años 135 y 160,[17]Montano, aparentemente un recién convertido del sacerdocio pagano, repentinamente empezó a reconvenir a los cristianos de Asia Menor donde viví han, acusándolos de aceptar ideas gnósticas, de seguir la dirección humana en vez de al Espíritu Santo en la vida de la iglesia y la organización, y de ser criminalmente laxos en la disciplina cristiana. Con dos mujeres ayudantes, Priscila y Maximila, denunció a los obispos de su  área por su falta de espiritualidad, y declaró que ellos no estaban calificados para su oficio, puesto que les faltaban los dones propios del Espíritu Santo.

Montano exageró dos doctrinas distintivas. La primera era un  énfasis sobre el Espíritu Santo. A veces la predicación de Montano sugería que él mismo era el Espíritu Santo prometido por Cristo. El pretendía una inmediata inspiración para él mismo y para sus ayudantes, de manera que sus palabras eran autoritativas, aun más allá de las Escrituras.

El énfasis sobre la disciplina cristiana fue la segunda de las doctrinas. Montano predecí a que Cristo vendría en breve a empezar su reinado milenial en la pequeña región de Frigia donde Montano vivía. Puesto que esto era cierto, los cristianos debían estar completamente separados del mundo y prepararse para el reino de Dios. El diseñó una lista distinguiendo entre pecados mortales (los que traen condenación) y los pecados veniales (los que son perdonables). Los clérigos, en particular, deben seguir una ética más estricta que los cristianos ordinarios. En el tiempo cuando los cristianos estaban siendo perseguidos de muerte, Montano advirtió que si un cristiano se escapaba de sufrir o negaba la fe, traería condenación total y final.[18]

Los sufrimientos físicos y las penalidades similares por Cristo purificaban y fortalecían el espíritu. Tan rígidos residuos de mundanalidad, agudizados por el ejemplo de Montano, tuvieron gran influencia para empujar el movimiento monástico un poco más tarde. El convertido sobresaliente de Montano fue Tertuliano, el gran escritor de Norafrica, alrededor del año 200. Tertuliano no aceptaba todas las doctrinas de Montano, pero veía como lo más peligroso a las irrupciones de la mundanalidad y la laxitud en el movimiento cristiano.[19]

  1. Novicianismo:En muchos aspectos el Novicianismo fue la reaparición del montanismo. Cuando el emperador Decio (249-51) intentó desarraigar todo el cristianismo del mundo, surgieron dos ideas acerca del tratamiento que debía darse a los que habían huido de la persecución, o habían entregado las Sagradas Escrituras, o habían negado la fe. Un partido permitía ha esas gentes regresar al seno de la iglesia salvadora después de haber llenado ciertas condiciones; el otro partido decía que a esos nunca se les debería permitir regresar. Puesto que se había concebido que la salvación fuera de la iglesia era imposible, esta cuestión era de una importancia más que académica. En 251Cornelio, el líder del partido indulgente, fue escogido como obispo de Roma después de considerable controversia, después de lo cual, Novaciano, líder del partido estricto, se separó del compañerismo del partido indulgente sobre la base de que ya no eran la verdadera iglesia. Estos movimientos de puestos y líderes era una estrategia que  trataban de hacer con fin de reforzar su posición. Novaciano fue elegido como obispo por sus seguidores. Las iglesias que seguían su dirección se esparcieron por varias partes del imperio, particularmente en el Norte de África y en Asia Menor.[20]

Muchos montanistas vieron en este movimiento el avivamiento de sus propias ideas y se unieron a Novaciano. Hay evidencias de que este movimiento persistió hasta casi el siglo quinto. Donatismo sufrió la severa persecución de Diocleciano trajo el mismo problema al primer plano al empezar el cuarto siglo. Durante la crisis el obispo Mensurio de Cartago y su diácono Cecilio, se hicieron muy impopulares al pretender desanimar a los cristianos excesivamente celosos que procuraban el martirio. Después de la muerte de Mensurio en 311,[21] el cuál fue un líder de la iglesia. Cecilio fue ordenado obispo de Cartago por el obispo Félix de Aptunga, que era acusado por el partido estricto de haber entregado las Escrituras cristianas durante la persecución.

El partido estricto objetaba su ordenación argumentando que Félix era hereje, y declaraba que la ordenación de un hereje no trasmití a poder para celebrar el bautismo salvador o cualquier otro acto salvador. En 312 un concilio de cerca de setenta obispos del partido estricto se reunió en Cartago y eligió obispo a Mayorino, provocando un cisma bastante parecido al de Novaciano. El nombre de esta controversia fue el de Donato, que fue ordenado obispo del partido estricto a la muerte de Mayorino en 313.[22] La posición doctrinal de ambos lados era casi la misma, excepto que el partido estricto insistí a en que cuando un obispo es personalmente indigno (habiendo negado la fe bajo persecución o rendido las Escrituras cristianas) o ha sido consagrado por un obispo indigno, cualquier acto eclesiástico de ese obispo no tiene validez.[23]

Puntos de especial interés de análisis y comentario:

  1. Estos movimientos ­ ¿pudieron poner fin a la corrupción?
  2. ¿Queobjetivos tenían?
  3. ¿De qué se valieron para sus demandas?

Por más que trataban de desplazar al papado les era imposible hacerlo por la vía de las exigencias, la situación demandaba una acción drástica y el mejor modelo para esa acción era la obra que Wycliffehabía marcado.

  1. JuanWycliffe, posición y crítica

De ahí se determina su futuro camino:

La Biblia cobra cada vez más importancia. Ella es  como reconoce  incomparable  con cualquier  otra  escritura,  ella  es  para  él  “el  espejo  en  el  cual podemos  reconocer  las  verdades  eternas”(citado  de  G.A. Benrath).

En  el  transcurso  del  tiempo,  Wycliffe  se  acerca  cada vez  más  a  opiniones  que  corresponden  al  punto  de  vista reformado sobre el rol y la importancia de la Biblia. Es él quien motiva  en  el  año  1382  una  traducción  de  la  Biblia  al  inglés. Para  Wycliffe,  la  Biblia asume el rol  de los  sacramentos  que, según la doctrina  católico romana,  transmiten  la  presencia  de Cristo:  su  lectura  transforma  al  hombre. Tiene  este  poder porque,  según  Wycliffe,  Cristo  mismo es el aval de la verdad bíblica; es porque cumplió la ley tanto en su vida como en sus enseñanzas.

Es  Cristo  quien  dio  los  mandamientos  y  los cumplió, y es tarea de la iglesia y de todos  los cristianos seguir su ejemplo. Wycliffe remarca especialmente la pobreza de Jesús, su humildad y su paciencia en el sufrimiento. La  iglesia  de  la  época,  sin  embargo,  no  corresponde  a  esta norma; se había tornado demasiado laica, demasiado satisfecha. ¿Por qué? Según Wycliffe es porque no toma en serio la Biblia. Su propuesta terapéutica: expropiar la iglesia, y hacerlo con las medidas  del  poder  secular.  Wycliffe  quiere  cambiar  el  sistema existente,  y  es  por  eso  que  predica  la  lucha  contra  el patrimonio  del  clero,  Pero  también  se  hace  oír  con  escritos teóricos.[24]

Ahí Wycliffe toma posición contra el celibato forzado de los curas, el comercio de indulgencias, la extremaunción, la misa de difuntos y también contra la veneración de los santos. Todo  eso,  dice  Wycliffe,  no  está  prescrito  en  la  Biblia,  la reacción no se deja esperar. Wycliffe es denunciado en Roma por el  “clero  secular”  (o  sea,  los  clérigos  que  no  viven  en monasterios),  y  condenado  en  1377.  Pero  simultáneamente, Wycliffe es protegido por el Estado inglés. Insiste cada vez con más fuerza en el derecho de los laicos y del Estado a enderezar una  iglesia  que  no actúa según  el  Evangelio.  Al  Papa  sólo  se debe obediencia si éste ha optado por el buen camino: si vive en pobreza y anuncia la ley de Cristo. Hay que obedecer, sin embargo, al Estado que fue instaurado por Dios para gobernar al pueblo y velar por la paz. [25]

Wycliffe  también  “critica”  la tradicional comprensión católica romana de la eucaristía[26]

Según él, ningún pastor tiene el  poder  de  transubstanciar  los  elementos  de  pan  y  vino  en cuerpo y sangre de Cristo:

Vino es vino, y pan es pan. Es más, los elementos se conservan y son, al mismo tiempo, cuerpo y sangre de Cristo. Pero su efecto sólo se realiza si quienes los reparten y quienes los reciben tienen la actitud correcta, o sea: sólo si verdaderamente viven siguiendo a Cristo.[27]

Su  doctrina  sobre  la Santa Cena es declarada herejía por el clérigo. Pero Wycliffe no cede, fracasa un intento del Duque que recomienda a Wycliffe guardar silencio, lo que causa roces entre éste y las autoridades. Wycliffe incluye al monacato en sus críticas, alegando que no es compatible con la Biblia. El conflicto culmina en 1382; las enseñanzas de Wycliffe respecto a la Santa Cena, los bienes de la iglesia y el monacato son rechazadas.  Los  discípulos  de  Wycliff  se  ven  metidos  en problemas,  mientras  que  el  maestro  mismo,  quien  se  había retirado para hacerse cargo de una parroquia, no es tocado. Sin embargo,  Wycliffe  se  vuelve  cada  vez  más agudo y amargado. [28]

Niega  que  la  iglesia  existente  sea  iglesia (iglesia católica).  Según  Wycliffe,  la verdadera iglesia la forman los creyentes pobres que siguen a Cristo. Las cruzadas sólo comprobarían la actitud anticristiana de los obispos y órdenes. Juan Wycliffe muere el 31 de diciembre de 1384 después de sufrir dos derrames cerebrales.[29] Wycliffe  es  un  vehemente  crítico  de  la  iglesia  de su época, y un digno ejemplo a seguir en su afán por defender la verdad Escritural.

 

 

Resumen de la lección

En este primer capítulo hemos podido constatar de modo compendiado, sobre la vida y la obra que Wycliffe haya realizado. Su arduo trabajo sobrepasó a su tiempo su gran deseo de poder ver un Iglesia limpia de contaminación y de arruga fue en él un deseo no cumplido. Pero sí se nos hace posible vislumbrar lo grande de su y trabajo y por las pruebas que él mismo haya tenido que pasar.

Desde su origen simple y sencillo, hasta su elevada educación, sin dejar de mentar su grande trabajo, podemos decir que:

Ningunos de los movimientos que en algún momento trataron de poner fin a la corrupción papal pudieron hacer alguna mejora en la dirección de la iglesia romana. Solamente la obra imperecedera, que pudo traspasar a su época fue capaz de despertar en el corazón de los oyentes el más alto deseo y sentimiento hacia el Dios único y verdadero que por varios siglos había quedado enterrado entre las arenas del olvido y el ocaso.  Hoy tanto como en los días de Wycliffe el enemigo de Dios que dicho sea un enemigo vencido, trata de forzar al pueblo de Dios a que se acomode ante las facilidades que el mundo posmoderno ofrece a la Iglesia de Dios en este presente tiempo. Ante tal situación la Iglesia debiera tomar ejemplo en la obra que éste siervo de Dios realizara en un tiempo donde la palabra democracia no era ni mencionada, no porque no existirá en la mente de grandes humanistas que más adelante podremos mentar algunos de ellos.

Sea como sea Dios siempre preservará a su pueblo y nunca dejará de oírse la voz que es sobre toda voz “la voz de la Palabra de Dios.”

 

[1] El autor es cubano profesor de MINTS en Cuba.

[2] Ibíd.

[3] Ibíd., 502.

[4] Ibíd., 502.

[5] Ibíd.

[6] Nota: para un mayor entendimiento de la palabra Sofista, el autor propone consultar  diccionario Filosófico.

[7] Rev. MsC. T. Gerardo Javier Rodríguez Quilez, Conferencia sobre Derecho Penal, Camagüey, 21/5/2009.

[8] Compendio de la Historia Cristiana, pp. 145-146.

[9] Ibíd.

[10] Ibíd.

[11] Justo L. González, Historia del Cristianismo, 502.

[12] Ibíd.

[13] Compendio de la Historia Cristiana, pp. 148-149.

 

[14] Compendio de la Historia Cristiana, pp. 145-146.

[15] Rev. Moisés Rodríguez Matos, Conferencia a pastores y Misioneros, Habana, 10/11/2015.

[16] Compendio de la Historia Cristiana, p. 176.

[17] Ibíd.

[18] Ibíd.

[19] Ibíd.

[20] Ibíd., 178.

[21] Ibíd.

[22] Ibíd.

[23] Ibíd.

[24]Francisco Limón, Introducción de la Iglesia Reformada, p. 12.

[25] Ibíd., 13.

[26] Nota, el autor sugiere que para una mayor comprensión del término eucaristía, se consulte el Diccionario Teológico Merril.

[27] Ibíd.

[28] Ibíd.

[29] Ibíd., 15.